Tras la resolución del contrato, el Franquiciado no podrá continuar ejerciendo la misma actividad ya fuera de la franquicia.

En muchos casos, cuando los contratos de franquicia terminan o se resuelven de manera anticipada, el Franquiciado intenta probar fortuna realizando la actividad por su cuenta. Las causas por las que esto se produce son muy variadas, aunque casi siempre tienen que ver con razones de tipo económico. En esta situación los franquiciados se dan cuenta que en caso de hacerlo pueden tener que enfrentarse a una demanda del Franquiciador por el incumplimiento de una obligación post contractual.

La base jurídica para esta reclamación radica en que en la mayoría de los contratos de franquicia vienen incorporadas cláusulas que impiden al Franquiciado durante el contrato y una vez este se haya resuelto, realizar actividades que sean idénticas o puedan competir con las del franquiciador.

Se trata de una cuestión que siempre genera dudas a los franquiciados; algunos porque manifiestan que no sabían lo que estaban firmando y otros porque entienden que se trata de cláusulas abusivas y que en consecuencia carecen de validez.

Las citadas cláusulas tienen por finalidad evitar que el franquiciado se aproveche de los conocimientos cedidos por el franquiciador y de la clientela que como consecuencia del uso del know how y de la imagen de la franquicia haya podido conseguir.

Las empresas franquiciadoras, autores de los contratos, intentan de esta forma proteger sus derechos, limitando una posible competencia desleal, que tenga su origen en los conocimientos que ellos han transferido previamente al franquiciado. La cuestión está en que aun teniendo cierta justificación, pueden resultar en muchos casos desproporcionadas; por ejemplo:

  • Cuando el Franquiciado ha permanecido muy poco tiempo en la red y no ha sido receptor de ningún conocimiento específico.
  • Cuando la empresa franquiciadora carece de un verdadero Know how.
  • Cuando la terminación del contrato se ha producido por incumplimientos de la empresa franquiciadora.
  • Cuando el Franquiciado venía realizando con anterioridad esta misma actividad.

Son solo algunos de los casos en los que la aplicación de una cláusula de no competencia puede resultar abusiva.

Se trata de cláusulas legales aunque no siempre lo son.

Pues bien, independientemente de lo anterior, en principio se trata de cláusulas legales, que implican una renuncia expresa del Franquiciado a llevar a cabo una determinada actividad por un periodo de tiempo y que suelen venir acompañadas de una cláusula penal, para el caso de infringir la prohibición. La consecuencia directa es que aquellos franquiciados que quieran continuar por su cuenta con la misma actividad, deberán tener en cuenta esta limitación y valorar si les compensa el riesgo al que se exponen, de ser demandados por la empresa franquiciadora.

No existen soluciones mágicas pero puede haber salidas.

La realidad es que aun resultando una importante limitación para el Franquiciado, puede ocurrir que la cláusula que incorpore el contrato, adolezca de algún defecto y/o no sea legal, porque vaya en contra del ordenamiento. También puede ocurrir que el Franquiciador no esté en las mejores condiciones para exigir su cumplimiento: por ejemplo; por haber sido el mismo, el responsable de la resolución anticipada del contrato.

Sea como fuere, antes de asumir los riesgos que implican vulnerar esta prohibición habrá que valorar los escenarios para tomar la mejor decisión. En este caso nuestra recomendación será que consulte con un abogado especializado, quien le informará sobre las posibilidades reales de que la cláusula en cuestión pueda ser declarada nula, o por el contrario si va a resultar inmediatamente demandado y posiblemente condenado al pago de una elevada indemnización.

La jurisprudencia se ha manifestado en reiteradas ocasiones sobre esta cuestión y existe ya una línea bien definida que mantiene generalmente su aplicación, cuestión distinta será si los franquiciados podrán resultar inmediatamente condenados al pago de las multas, o por el contrario estas habrán de ser rebajadas. Se tratará entonces de otra cuestión que tiene que ver con la ponderación de las penas y que abordaremos en otra ocasión.